Finanzas
Tres Regalos
Si eres una persona vintage (o romántica, para que suene aún más discreto) como yo, seguramente conoces esta viejita pero bonita canción.
Déjame explicarte esta analogía que vino de repente a mi mente al sumar lo que más disfruto hacer y que además hago 24 horas al día, cuidar de mi hija y ayudar a familias a proteger su futuro, mi trabajo.
Desde que supe que venía Valentina a mi vida comencé a darle, que en realidad es darnos, estos regalos que sin dudarlo un segundo son mi más grande muestra de amor. Y, ¿porqué digo darnos?.
Si me voy en el orden de la canción, el cielo, la luna y el mar serían así…
(El cielo) Seguro de gastos médicos mayores. Ojalá nunca sea necesario hacer uso de él. Pero si se requiere, nos estoy regalando atención médica oportuna, confiable y de calidad. Nos estoy regalando no tener que perder parte de nuestro patrimonio en caso de una emergencia. Nos regalo salud. Nos regalo tranquilidad.
(La luna) Seguro de vida. En caso de invalidez o de faltarle a mi hija, no quiero que le falta nada más. Le regalo las posibilidades económicas para que pueda continuar con su educación, sus actividades, hobbies, viajes, experiencias, con la calidad de vida que deseo en vida. Mi regalo, mi tranquilidad.
(El mar) Fondo de ahorro para mi retiro. Me regalo una pensión que me permita no trabajar a la edad que ya elegí, vivir cómoda, viajar, disfrutar mi «vejez». A Valentina le regalo no tener que «preocuparse» por mí, de qué viviré, dónde viviré, quizá tener que quedarse junto a mí en lugar de continuar y disfrutar su vida. Me regalo libertad financiera, le regalo que por mí, esté tranquila.
Seguramente al igual que tú a tus hijos, pareja, papás o incluso sólo a ti mismo, quisiera darle todo en la vida, darle lo mejor. Así que comencé con estos tres regalos: salud, educación y tranquilidad. El cielo, la luna y el mar.
LMNI Priscila Escamilla Ordaz.
Representante Comercial.
